Cuando comienzan las noches cálidas del verano, comienzo a repasar los buenos lugares para cenar bajo las estrellas y con buena vista.
Escondido en el segundo piso de la preciosa casona que aloja al Dalou, hay una pequeña terraza con vista al cerro San Cristóbal. Solo hay cuatro mesas y con buen espacio, decoración minimalista y de muy buen gusto, ideal para pasar un buen rato.
Comencé revisando las opciones de pisco sour con sabores (cada vez hay más lugares con esta oferta) y me decidí por un pisco sour a la menta. En el intertanto, llega a mi mesa una botella con agua, tostadas y porciones de mantequilla y paté de foie. Todas, atenciones de la casa.
La música chillout en un volumen exquisito para no perturbar a nadie, mientras paseaba mis ojos por el cielo estrellado. Linda noche!!
La carta contiene desde tablas hasta carnes, pescados y pastas. Las combinaciones me hacen notar que hay una fusión muy interesante de comida étnica local y francesa, una gratísima sorpresa. Por ejemplo, una costilla de cordero al chocolate acompañado con charquicán o un grato solomillo de cerdo con salsa de ciruelas y papas campesinas o quizás unos ravioles de jaiba. Mmmmmhh!!
Mi instinto me hizo elegir un filete marinado al merkén acompañado de un exquisito rissoto de mote. De la nutrida carta de vinos seleccioné un petit verdot Santa Carolina Barrica Selección del 2007 y obtuve una cena de miedo, maravillosa!!!
Da gusto un buen servicio, un mozo que sepa de vinos y que te hace sentir como en casa.
Para el cierre un fantástico mousse de chocolate, que rica cena!!!
sábado, 26 de diciembre de 2009
Dalou : deseado retorno
Etiquetas: barrio manuel montt, comida francesa, comida fusión, dalou, terraza
sábado, 5 de julio de 2008
Naukana : delicias del mundo
Aunque ya he estado en este lugar, no puedo decir que puedo predecir los resultados.
En la búsqueda de algo esplendoroso, algo que solo ella pueda apreciar en su verdadera magnitud, me acerqué una noche de jueves hace más de una semana atrás, a este lugar misterioso.
Un lugar delicioso, desde la entrada se percibe ese aroma de lo especial, luces bajas, aromas neutros pero incitadores, varias parejas y un grupo de extranjeros, fueron parte del ambiente.
Una carta de miedo, comida tailandesa, japonesa, vietnamita e indonésica. Que más se puede pedir!!!.
Traté de salirme del formato y pedí una entrada de hummus con pan pita, pero decepcionantemente encontré la negativa de la chica que me atendía, al parecer el chef no gustaba de la improvisación. (le falta audacia a estos sitios) OK, serotonina menos, me dispuse a seguir las reglas. Me entusiasmé con unos fideos Sing Kang, unos fideos dorados con camarones, algo de cerdo. pimentón rojo, cebollín y champiñón todo adobado en salsa de soya picante (no tanto, pues le pedí a la chica moderación). Mi intención tras bajar el picante, era poder gozar un buen vino, pues pedí un Alto Vuelo de William Cole Pinot Noir. Excelente!!!
Tras este esplendoroso banquete, ya que estaba delicioso, con buena música ambiente-house, me dispuse a estrenar un buen postre. Y llegó, Pasión de Chocolate, un parfait de chocolate amaretto y mashmellow sobre una base crocante de almendras, servido sobre una salsa excitante de chocolate y amaretto. Uhmmm, exquisito!!!
Solo quedaba cerrar, para ello un café expreso es la receta infalible.
Etiquetas: comida fusión, naukana, placer saludable