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martes, 19 de enero de 2010

Tambo : delicias peruanas en Lastarria

Un sitio que descubrí alrededor de un mes atrás, en plena marcha blanca, era una apuesta arriesgada para un almuerzo colectivo, pero cuando hay calidad, vale la pena cierta incertidumbre.

En la interesante oferta gastronómica del barrio Lastarria faltaba la contundencia de los sabores peruanos y cuando descubrí este sitio, supe de inmediato que se incubaba algo bueno.

Llegamos a tiempo para hacer uso de la reserva que efectué entremedio de mi ajetreo laboral y rápidamente ocupamos las mesas que había elegido. Con bastante eficiencia, la chica que nos atendería, nos proveyó de las cartas y pobló la mesa con unos potes de rico maíz tostado, unos filitos de masa y una salsa exquisita, que fue un buen preludio de los sabores que podríamos disfrutar.

Por ser tan nuevo, aún no pueden expender alcohol, pero los jugos y bebidas fueron buenos suplementos, mientras elegíamos nuestros platos y de paso admirábamos el notable diseño del local. Pequeño pero de excelente buen gusto, con maderas, mucho blanco y pequeñas reminiscencias incaicas en grabados en paredes y zócalos. Hasta un pequeño lounge incluye el lugar. Muy lindo!!

De la gastronomía peruana nadie tiene dudas de su exquisitez, pero es fantástica la versión que gozamos hoy, cada plato una belleza fragante y deliciosa que deleitó todos los paladares asistentes.

Tiraditos, Tambos salteados, picante de camarones y hasta una ensalada César, fueron maravillas nacidas de las manos de un talentoso chef. Disfrutamos los sabores intensos y la belleza de cada plato.

Buen lugar, solo falta que puedan vender los pisco sour con sabores!!!

sábado, 7 de noviembre de 2009

Disfrutando la noche : krrtrekking una vez más

Una semana agotadora, de verdad hace merecido un recorrido de disfrutes que nos recupere la energía vital y nos enamore nuevamente de las ganas de hacer poesía del observar, pintar con sueños la calle o simplemente gozar la vida sin razones.

Dejé una tristeza manatiada en el clóset y decidí salir a cenar algo rico y nada puede ser más encantador que un nuevo restorán peruano. Caminando llegué a Lando, una linda casona en el sector de Infante que ya debe tener unos cinco meses de rodaje. Dos pisos y una buena carta de comidas. Ceviches, secos, tiraditos, muchos pescados y mariscos, risottos e incluso pastas, todo con el toque delicioso de la cocina peruana.

Mientras bebía un rico pisco sour peruano, seleccioné un plato que me entusiasmó, el salmón parmesano Lando, un filete de salmón a la plancha acompañado de un risotto a la huancaína, con camarones bañados en salsa huancaína y ondas de queso parmesano. Sin embargo, me di cuenta que por el tamaño de los platos y lo rico del pisco sour, me vendría mejor pedir un ceviche y llegó uno de reineta macerada en limón de pica y maracuyá con trozos de ricoto, cilantro, cebolla morada y puré de camote acaramelado. Presentado en una enorme concha de ostra, se mereció el segundo pisco sour como acompañamiento. Maravilloso!!!!.

Lando tiene un servicio muy atento pero lento y lamenté que la oferta de vinos fuera un poco limitada para el caso del pinot noir que siempre combina tan bién con este tipo de comida. En fin, todo mejorable.

Bastante satisfecho, dirigí mis pasos a un restopub que tenía identificado en el sector. Se trata del Azti Restobar, un sitio de estilo moderno, excelente música rock latina, espacioso y adornadas sus paredes de lindas pinturas de los amigos de la dueña (una chica de 27 años). Me fascinó un cuadro de un tal Gino quien mostraba una pareja besándose usando las claves pictóricas de Guayasamín, fascinante resultado.

La carta abundante, tapas, ceviches, tablas incluso platos, además de tragos, cervezas y vinos. Mientras decidía, llegaron unas tostadas calientitas con unos toques de aceite de olivas y cilantro y una porción exquisita de paté de foi. Bueno, tentado como soy, pedí unos pimientos del piquillo rellenos de queso con unos brotes de rúcula y un vodka absolut pepper con una ginger ale. Gran combinación!!

Como ya era bastante tarde, decidí ir a escuchar jazz en vivo y no hay mejor lugar que el Thelonious y una banda como Contracuarteto para cerrar una noche con la alegría impregnada en la piel.

Buen paseo nocturno y ricos nuevos lugares.

sábado, 15 de agosto de 2009

Muelle Montt : una propuesta distinta

Un restorán Seashi es una rara pero atractiva oferta sobretodo en un barrio sobresaturado de opciones culinarias. Una cocina basada en frutos del mar y que combina vertientes peruanas y japonesas con virtud, era una buena opción para esta cena.

La carta bastante intensa trae picoteos, tiraditos, ceviches, carpaccios, sashimis y toda la variedad japonesa que conocemos, añadiendo pastas y algunos platos gourmet. Si a eso se agrega la carta de tragos, produce sorpresa, tragos con bases en ron, vodka, whisky, cachaca, pisco e incluso cocktails. Solo eché de menos una buena carta de vinos ya que según comentaron todavía estaba en producción.

Este restobar ocupa el mismo lugar de un viejo bar que acostumbraba visitar, El Manifesto, el cual transformaron de manera virtuosa ya que incluso se ve más grande siendo el mismo espacio. La música chillout a un volumen bastante adecuado crea un ambiente muy disfrutable, a diferencia de la estridencia del bar de antaño.

Partimos con un Koroke, unos cilindros de puré de papas apanados con salmón, cebollín, choclo y la rica salsa teriyaki. Un verdadero acierto!!

El vino fue bienvenido en copas, un Carmenere Reserva Tamaya 2007 que afortunadamente estuvo a la altura del plato de fondo. Unos rolls de camarón tempura, cebollín, queso crema envueltos en salmón cocido y una deliciosa salsa spicy.

Los tragos tienen un toque genial, Purple Pink es un Abosolut Kurrant con jugo de naranjas, crema y granadina, enorme y exquisito. El Strong Strawberry es un Absolut Pepper con frutilla natural y azúcar, notable!!!

Este lugar claramente dará que hablar.

lunes, 10 de agosto de 2009

Templo del Inka : delicioso retorno

Una gran cantidad de tiempo había pasado desde la vez anterior que almorcé en este restorán, pero la ocasión no podía ser más propicia, mi compañía era perfecta.

Comida peruana en un verdadero palacio, merecía un aperitivo clásico del país, pisco sour a la peruana con un fantástico trío de ceviches, una combinación adorable.

Los platos de fondo nos llamaron y sedujeron desde las lindas fotos incluidas en la carta y llegaron un rico Chaufa de Camarones y un Mahi-Mahi Tabule Quinoa, exóticos y extraordinarios. Acompañamos con una botella de Syrah Alta Tierra de Viña Falernia, una exquisita sorpresa, ideal para estos deliciosos platos.

Para los postres, un Fresa Té verde (fresas sobre un panqueque de mousse de té verde, con papayas marinadas a la menta) y un Merengado de Chirimoya (Merengues con berries a la vainilla y cointreau, manjar con refrescante granizado y espuma de chirimoyas). Completamente repetibles!!

martes, 24 de febrero de 2009

De los Reyes : opción céntrica

En la búsqueda de opciones para un buen disfrute gastronómico en el centro, hoy conocí un interesante, aunque pequeño e incluso modesto lugar, pero que promete.

De los Reyes, un lugar para compartir con tus amigos, como reza el slogan del lugar en calle Compañía cerca de Plaza de Armas, la verdad es que me sorprendió gratamente. Nada pretencioso y de una sencillez propia de un lugar que quiere ganar clientela por los hechos y no por la grandilocuencia publicitaria. Se trata de un restorán de una rara combinación, comida peruano-japonesa; habituado a la mezcla de comida peruana y china, esto me resultó novedoso.

Los platos peruanos abundan y la parte japonesa se refiere en realidad a sushi. La carta delata el origen francamente peruano (los mozos también lo son) y aunque escasean los vinos en la oferta, hay espacio para elegir un almuerzo decente.

Seleccioné una reineta a la plancha con una salsa de pimentón y leche fumé (caldo) de pescado más el toque cítrico de una salsa de naranjas más aderezos y perejil picado. Todo acompañado con una porción de arroz graneado. Un plato simple, pero bastante rico. Ya había probado antes el efecto de una salsa cítrica en los pescados (el salmón específicamente) y realmente es una buena combinación. El resultado es agradable y novedoso, se deja comer suavemente.

Contrario a todos mis pronósticos, el lugar se llenó rapidamente y antes de las 14 horas, lo cual me vino a convencer que ya posee una clientela adepta. Bien por eso.

Aún hay sorpresas en el centro de Santiasco!!!!

martes, 19 de agosto de 2008

Pantaleón : nueva opción peruana

A medida que pasa el tiempo y probablemente unido al hecho que la sabrosa comida peruana gana adeptos en nuestro país, se crean a menudo nuevas opciones para disfrutar el filete gastronómico del país hermano.

Pantaleón se encuentra en una zona de Manuel Montt que presenta la mayor concentración de restoranes (no pubs de chela y chorrillana, se entiende no?).

El lugar es poco vistoso, aunque es una linda casona residencial, adecuada para maximizar el uso de la luz natural y pintada de colores claros. La atención bastante amable aunque no muy rápida, a pesar que no estaba precisamente muy visitado.

Partí probando una nueva combinación para el pisco sour peruano, el secreto, la existencia de hojas de coca previamente maceradas en pisco. Delicioso!!.

Dado el ritmo aparente del local, decidí probar como entrada algo contundente y que no se demorara mucho, me refiero a unas fantásticas papas a la huancaína. Gran elección ya que pocas veces he probado unas tan sabrosas.

Para el fondo, ya estaba deleitando mi paladar con un Pinot Noir helado como me gusta, por lo que la espera no fue problema. Me serví un seco de corvina, impecablemente preparado.

Con todo, solo me quedó beber una buena taza de café antes de salir a caminar por el barrio.

Pantaleón, promete y hay competidores potentes en el sector.

domingo, 15 de junio de 2008

Museo Peruano : delicias sin historia

Un local nada pretencioso en Pedro de Valdivia, nos invitó a disfrutar un almuerzo. Con mucha anticipación habíamos quedado, con una gran amiga, almorzar rico este viernes pasado. Me pareció un buen día para experimentar un nuevo restorán y éste me parecía interesante.

Es un lugar sencillo, quitado de bulla y deliciosamente atendido por mozas peruanas. Nunca termino de disfrutar el uso de un vocabulario más extenso que el chileno (no es gran desafío) y lindamente pronunciado.

Pasadas las 14 horas llegamos a almorzar. Teníamos meses de conversaciones pendientes, por lo que apuramos el pedido para alcanzar a conversar. Ella pidió un Filete al estilo Museo, un filete a la parrilla, cubierto de camarones y ostiones salteados con una guarnición de verduras salteadas. Para mí, un arroz chaufa de filete (había que entonar), un rico filete de lomo de vacuno salteado a punto con arroz a la criolla, cebollín, pimentón y huevo regado de salsa de soya.

Platos deliciosos que decidí acompañar con un vino meritorio, elegí un Santa Ema 60/40 ensamblaje de cabernet sauvignon y shiraz, estupendo maridaje. Hizo un banquete de este almuerzo con temas algo penosos.

Para el postre, que mejor que el clásico suspiro limeño, grandioso!!.

Un nuevo lugar para el disfrute, un museo que exhibe frescas muestras de la mejor comida peruana.

martes, 8 de abril de 2008

Tres Continentes : Japón, Italia y Perú

La capacidad de crear fusiones y mezclas de culturas culinarias es infinita y comienza a notarse con la aparición de nuevos restoranes. Este restorán posee la carta más tentadora de cocina internacional que haya visto este último año.

Surtido de Sushi, Sashimi y Tempuras, al lado de Ceviches, Tiraditos y Pulpos. No faltan las Causas, Risottos y muchas Pastas, así como las Tradiciones Peruanas, Carnes y Aves por doquier.

Un local bien ambientado, sobrio y con lindas pinturas modernas, buen aire acondicionado y muchos mozos peruanos, todo amenizado con música peruana. Está claro que el fuerte del lugar es la comida peruana (no terminas de saludar y ya te comentan de los pescados disponibles, en fin, ya saben que es buena cocina la peruana).

A la hora de elegir mi cena, pedí ver la carta de vinos y el mozo se anduvo intimidando con la conversación, ya que partió presuroso a buscar a una chica sommelier para que sirviera el vino. Fue gracioso y al mismo tiempo interesante el manejo de recursos del local. La carta de vinos es variada pero poco abundante, así es que elegí un merlot de Casa Rivas (Valle del Maipo), buen reserva, ligeramente alcohólico y amaderado, pero sabroso merlot al fin.

Ravioles rellenos de pasta de Pato con una interesante salsa de tomillo y queso parmesano. Fantástico plato, novedoso y potente en sabores. Me lo devoré.

Para el postre, elegí un pie de maracuyá que estaba para repetición, fresquísimo y sutil. Ah, por cierto, un buen café negro para acompañar mi despedida del local.

Definitivamente, los peruanos la llevan en combinar creativamente la deliciosa cocina criolla peruana con sabores del mundo. La oferta es cada vez más sofisticada y vale la pena probarla.

Tres Continentes, muy recomendable para una cena tranquila

domingo, 27 de enero de 2008

El Chalán : elegante comida peruana pero ...

Ya es notorio que opciones para la deliciosa comida peruana son muchas. Sin embargo, encontrar un sitio elegante, bien ubicado, bien atendido y con impronta, cuesta.

El asunto es que llegamos a El Chalán en Manuel Montt, una casona formidable, de fulgurante color blanco, con lindas cerámicas y cuadros peruanos, una preciosa terraza y mucho más. Un día para disfrutar un gran almuerzo, como corresponde.

Partimos con nuestras aguas minerales de costumbre, limpiar la boca y gratificar el cuerpo en estos días de canícula implacable es indispensable. Pedimos unos tapaditos de corvina para picotear, delicioso, un plato bien hecho. En otro contexto, sería llamado carpaccio de corvina.

Pedimos platos basados en pescado, casi obvio considerando la fortaleza de la comida peruana. Una corvina con salsa de alcachofas y arroz; y una corvina con mariscos diversos con unas papas al vapor. Lindos y deliciosos platos. Acompañamos con el único Pinot Noir disponible en carta y bodega (gran decepción, llegó además a temperatura ambiente). A pesar del hielo y agua, costó llegar a la temperatura adecuada, pero con nuestra evidente paciencia y la buena calidad del vino disponible, fue deleitable. (La verdad, un restorán de este nivel no puede cometer errores como éste, pero ciertamente se puede perdonar por el buen servicio dispensado).

Para el postre, un mouse de maracuyá, exquisito y fresco, como debe ser. El café de buen nivel, así como la extraordinaria y suave música criolla que se escucha.

En fin, un gran restorán peruano que claramente debe mejorar su oferta de vinos, lo demás excelente.