Esta obra audiovisual, presume de complicidad. Una música de piano extraordinaria sirve de preludio para el sumergimiento de los personajes. Una atmosfera húmeda, el agua, el océano tal vez nos une, pero nos muestra la precariedad del ser humano.
Todo conduce hacia los laberintos complejos del ser humano, mucho movimiento y mezclas de componentes audiovisuales. Extraño y al mismo tiempo atractivo el montaje, pienso que requiere algo de entrenamiento en las claves de la danza moderna.
Dos artistas en escena en una carrera alocada y simbólica. Recomendable.
domingo, 22 de junio de 2008
Beige: complejidad
Etiquetas: danza moderna, M100
Almorzando tarde : donde será?
Tras un largo periplo de disfrutes, ocurre que me enfrento a la terrible realidad de estar hambriento pasadas las 16 horas de un sábado. La gran mayoría de los buenos restoranes ha cerrado y no tengo el menor interés de comer comida basura.
Afortunadamente existe el Liguria, esta vez en Luis Thayer Ojeda, en donde encontré refugio para acceder a un buen almuerzo. Pedí como siempre mi agua mineral sin gas para limpiar mi boca.
Como estaba en modo experimentación me permití variar la carta. Pedí una mechada atomatada (especialidad de cocción lenta) con puré al merken. Esa combinación prometía algo bueno. Así añadí un vino exótico, un Petit Verdot de Santa Carolina, Valle de Rapel 2006, que combinó genialmente con el plato elegido.
Un vino intenso, de color púrpura pleno, con perfumes de frutas y vainilla y sabor finalmente amaderado (gusto muy chileno).
Mientras leía el libro Meditaciones de Brian Weiss, disfruté un almuerzo bien armado. Para el postre dejé un creme brulèe y un café negro.
Fantástico el poder almorzar a cualquier hora!!!!
World Press Photos: maravillosas fotografías
En la Corporación Cultural de Las Condes se ha instalado una exposición de fotos increible, se trata de una muestra itinerante de las mejores fotografías de prensa, en diversas categorías, que se han presentado este último año.
Sorprendido observé fotos de guerras reales (estupideces del ser humano) e irreales (las que inventa eeuu para balancear su economía), fotos de catástrofes naturales, de pobrezas siniguales, de indefensos animales y microscópicos seres.
Al final, la belleza se superpone y hay de lo macro y lo micro, lo maravilloso de los seres monocelulares que impregnan una placa fotográfica y los ojos verdes preciosos de mujeres talibanes que son rescatadas de las placas de plata de una cámara de cajón antigua.
La fotografía es siempre una oportunidad de acceder al instante, a la maravilla de un momento hermoso o trágico, sangriento y a veces morboso, pero hermoso al fin, ya que siempre seremos capaces de emocionar con la imagen, aunque sea para llorar.
Etiquetas: exposición, fotografía, world press photos
Agustín Moya Quinteto : filete en grabación
Tras una especialmente pesada semana laboral, no iba a dejar de disfrutar algo bueno que cerrase el viernes.
La grabación de un disco de Agustín Moya Quinteto era un filete imperdible. Llegué a tiempo al Thelonious para pedir mi cena favorita y que ya la conocen de memoria en el local, basta que me digan "lo mismo de siempre" y ya está hecho el pedido.
Una noche genial, Agustín Moya en saxo soprano y composiciones, seguido por el maestro Felipe Riveros en el piano, Nicolás Vera en guitarra electrónica, Nélson Arriagada en contrabajo y Daniel Rodriguez en batería.
Tratándose de una grabación de disco, está claro que todo el filete se puso a la parrilla. Disfrutamos piezas extraordinarias, de larga duración y con el genio adentro.
Además del saxo increíble que toca Agustín, hubo un piano acompañante delicioso y en el penúltimo tema, una impro de contrabajo realmente extraordinaria.
No solo calmé mi voraz hambre con ese sandwich de lomo increíble, sino que saturé todos mis sentidos con la maravillosa música de Moya y equipo.
¿cuando sale al mercado esta maravilla?
domingo, 15 de junio de 2008
Provincia : un cerro comepiernas y más
Hay cerros en las cercanías de Santiasco que merecen su reputación. El Provincia es uno de ellos, pues la fama de comepiernas, es decir, de desangrador y cansador en extremo, es realidad.
Me levante a las 5:30 de la madrugada del sábado, para alcanzar de ajustar mi mochila y ánimo para la travesía. A las 6:30 en punto me pasaron a buscar al punto de encuentro. De ahí hasta el puente Ñilhue fue solo un trámite. había que ganarle al sol en su anuncio y eso implicaba marcha fuerte hasta Alto del Naranjo.
Gran lugar, hay refrescadora sombra y los infaltables buhos que se ocultan en la sombra de un magnífico árbol, a dos horas de caminata.
Ahí nos encontrábamos a 2/5 del camino hacia la cumbre del Provincia. Partimos presurosos, aprovechando un día espléndido con sol y temperatura agradable.
Los doce que continuamos en el desafío, no sabíamos que acercándonos a la cumbre encontraríamos nieve y hielo. Mientras más cerca de la cumbre más difícil se hizo el camino, estaba extremadamente resbaloso y ninguno de los nerds se nos ocurrió llevar crampones. Lo cierto es que evaluando la situación, debimos conformarnos con la cumbre falsa (a 5 minutos de la verdadera, que tal?) para no correr riesgos innecesarios.
A la falsa cumbre llegamos pausadamente todos, con buen tiempo para disfrutar un menú malayo. Aparecieron las galletas de múltiples sabores, le agregué un queso a la finas hierbas con acompañamiento de aceitunas que conseguí un par de semanas atrás en Til Til, le sumé un choricillo artesanal, que se unió perfectamente a los descarozados mezclados con chocolate y turrón de coco, al té con miel y al generoso y espléndido café brasileño de nuestro master David.
La peligrosidad del lugar fue evidente cuando vimos un celular evolucionar sobre la superficie del hielo y proyectarse al infinito en una caída increíble al vacío (lo siento David, deberás conseguir otro). Tan solo 10 minutos después una botella con agua (y jugo isotónico) salió disparada al vacío en menos de 2 segundos. Estábamos en un sitio claramente peligroso!!!.
Trás un buen menú malayo, nos dispusimos a descender, algunas instrucciones para asegurar que no hubiera accidentes y nos largamos. Fue vertiginoso, aunque al menos para mí fue el preludio de tres caídas dolorosas. Cuando las piernas no dan el ancho, con seguridad, te das un costalazo de competición. En resumen, tengo pérdidas de piel en dedos de mi mano izquierda, en la muñeca de mi mano derecha, en mi antebrazo y en mi codo. Nada grave, pero claramente el cerro se reflejó en mí.
Igual, llegar de vuelta es un placentero espasmo, llegué cansado a ultranza, casi a punto del colapso, pero vivo, demasiado vivo!!!
Ascender en la montaña es más que la altura, es más que el esfuerzo, es un encuentro místico con tu propia humanidad.
Museo Peruano : delicias sin historia
Un local nada pretencioso en Pedro de Valdivia, nos invitó a disfrutar un almuerzo. Con mucha anticipación habíamos quedado, con una gran amiga, almorzar rico este viernes pasado. Me pareció un buen día para experimentar un nuevo restorán y éste me parecía interesante.
Es un lugar sencillo, quitado de bulla y deliciosamente atendido por mozas peruanas. Nunca termino de disfrutar el uso de un vocabulario más extenso que el chileno (no es gran desafío) y lindamente pronunciado.
Pasadas las 14 horas llegamos a almorzar. Teníamos meses de conversaciones pendientes, por lo que apuramos el pedido para alcanzar a conversar. Ella pidió un Filete al estilo Museo, un filete a la parrilla, cubierto de camarones y ostiones salteados con una guarnición de verduras salteadas. Para mí, un arroz chaufa de filete (había que entonar), un rico filete de lomo de vacuno salteado a punto con arroz a la criolla, cebollín, pimentón y huevo regado de salsa de soya.
Platos deliciosos que decidí acompañar con un vino meritorio, elegí un Santa Ema 60/40 ensamblaje de cabernet sauvignon y shiraz, estupendo maridaje. Hizo un banquete de este almuerzo con temas algo penosos.
Para el postre, que mejor que el clásico suspiro limeño, grandioso!!.
Un nuevo lugar para el disfrute, un museo que exhibe frescas muestras de la mejor comida peruana.
Etiquetas: comida peruana, filete, museo peruano
lunes, 9 de junio de 2008
Cerro Conchalí : paisajes y entrenamiento físico
Este domingo volví a mis andanzas de madrugada. Un trekking malayo a un cordón montañoso nuevo, en La Dehesa. Se trata de tres cerros de larga aproximación y donde el primero de ellos es el que visitaríamos en esta oportunidad.
A las 7:30 horas en punto en el lugar de encuentro y un rápido periplo hacia el final de la calle La Dehesa. Nos juntamos más de una docena de malayos, dos de ellos nuevos (reclutados por nuestro agente Janito). Una mañana fría aunque el pronóstico era un día soleado.
Comenzamos la trayectoria de aproximación por senderos bastante barrosos y húmedos, una bonita vegetación silvestre y una vista hacia Santiago terrible, la mancha negra del smog es demasiado asquerosa. ¿cómo vivimos allí?
Tras más de tres horas de caminata, nos encontramos con los restos de un accidente aéreo (es increíble que aún estén aquí) y comenzó la nieve y el hielo de los últimos días a hacernos un poco más complejo el ascenso. Fue trabajoso avanzar haciendo escalones en la nieve a golpes de piés, pero hacer escalones es la única forma de avanzar seguros.
Un aspecto curioso de este ascenso es que siendo de una altura menor, habían muchas nubes más abajo y hasta pasó una avioneta que pudimos ver desde arriba. Daba la sensación de estar muy alto.
Llegamos a la cumbre todos, lo cual nos permitió oportunamente disfrutar de nuestro más esperado rito, el menú malayo. Esta vez, aceitunas rellenas de pimentones y otra versión con ajíes. Manís con miel, frutas, sandwiches y galletas varias y por supuesto el café mañanero que nuestro gran David nos prepara para cada paseo.
Abandonamos presurosos la cumbre pues el frío nos ahuyentó y una neblina espesa comenzó a manifestarse. Cerca de las 15 horas ya estabamos de vuelta a los transportes, cansados, con mucho barro en botas y ropa, pero contentos, nos ibamos a casa.
La adrenalina y la serotonina circulando por el cuerpo es un beneficio delicioso de estas aventuras malayas. Vale el esfuerzo!!!
Etiquetas: cerro Conchali, Club Malayo, menú malayo, trekking