Mostrando entradas con la etiqueta valores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta valores. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de enero de 2009

Niño Rey : un adulto desagradable

Por esas casualidades propias de internet, caí en la lectura de un artículo que hablaba de un fenómeno que he visto y que es cada vez más frecuente. Me refiero a los llamados niños rey, especímenes de los cuales ya hay adultos viviendo con nosotros.

Cuántas veces hemos visto a un chico de no más de 4 años haciendo una escenita en la calle porque quiere algo y que tras un rato los padres terminan por comprarle. Cuántas veces hemos visto a pequeños de cara dulce, insultar a sus padres o darle órdenes, sin que ellos reparen en el hecho que no es correcto.

Algo está pasando en nuestra alocada vida moderna y no huele bien. Cuáles son los valores que se están cristalizando en las mentes de esos pequeños, convertidos en dictadores de sus padres y de todos los que ingresen en su círculo de “poder”. Esos pequeños en pocos años van a crecer y se transformarán en adultos insufribles, creyentes absolutos en que todos los demás existen exclusivamente para atenderles, completamente indolentes y sordos a las necesidades de los otros y “amaestrados” por sus padres para creer que todo lo que quieran lo obtendrán. Llegarán a adultos sin considerar siquiera la existencia de sus propias limitaciones y errores.


Para más detalles, vean el artículo en http://www.hacerfamilia.net/new/index.asp?pag=articulos&id=1003 y que recomiendo leer, pues expone técnicas muy sencillas para hacer frente a esta verdadera epidemia moderna.


Aunque suene cliché, la verdad es que la felicidad no está en la posesión de bienes materiales, tampoco en el exitismo, sino en la capacidad de crear y mantener vínculos estables y profundos con los demás y eso supone verdadera consideración por otros seres, lo cual pueden comprobar en cualquier texto serio de psicología y en las personas felices que conozcan (de verdad, existen).


Si vas con tu hijo (sobrino o lo que sea, en donde seas el adulto con autoridad) al supermercado y se le ocurre que quiere tener algo que recién ha visto, cuantas veces sales corriendo a dárselo en vez de pensar que tus actos pueden determinar sus conductas futuras. No será mejor enseñarle que se puede comprar aquello que es verdaderamente necesario o que existen otras prioridades que incluyen necesidades de otros miembros de la familia o incluso de terceros. O cuando demanda un helado justo antes de almorzar, no será el momento de indicarle que puede acceder al helado pero solo después de almorzar como corresponde y si muestra el comportamiento adecuado.


Si no cambiamos nosotros los adultos, con esas “enseñanzas” vamos diseñando inconscientemente el comportamiento del niño tratando de darle satisfacción inmediata a cualquiera de sus deseos. Puede que nos sintamos bien por poder darle todo lo que el niño dice necesitar, pero cuantas veces somos conscientes del comportamiento que estamos creando en él?. No somos solo proveedores materiales!!!. Somos cómplices de la construcción del Niño Rey, ese pequeño dictador que se transformará en un individuo incapaz de superponer a sus intereses algo noble que sea bueno para otros, alguien que no puede soportar el fracaso ni la posibilidad que algo o alguien le sea negado.


Porque estamos creando tantos niños rey?. Acaso el esfuerzo, la postergación personal por una causa noble, el respeto y la consideración por lo demás es una mala práctica?. El asunto complicado es que cada vez es más frecuente ver a estos pequeños dictadores actuando en la calle, con unos padres instrumentales que solo viven para satisfacerlo, en abierta compensación quizás del poco tiempo que les dedican, como si darle cosas pudiera equivaler al proceso educativo irrenunciable que los padres deben tener con sus hijos.


Lean el artículo, da para pensar y cuestionarse harto!!!


lunes, 14 de enero de 2008

Philotas : por el honor

Esta es una reposición necesaria para el teatro, una obra de corte clásico, sesuda y moderna después de todo. Infaltable en Santiago a (bastante más) de Mil.

Philotas el príncipe impetuoso y guerrero es capturado por el rey enemigo de su padre. Sin embargo, es tratado como si fuese una importante visita, todo lo cual le enfurece porque no puede aceptar ser tratado así, pues lo deshonra como guerrero y le lleva al desmericimiento. Pronto descubrirá que hay una buena razón, el hijo del rey que lo tiene cautivo, fue atrapado a su vez por su padre, lo que lleva a un empate táctico y ambos principes son solo piezas de intercambio.

Philotas, apelando a los dioses y a un implacable razonamiento acerca de lo verdaderamente correcto y perfecto, urde una artimaña que puede poner a su padre en ventaja y a él permitirle una salida honrosa. Ante una vida en vergüenza, mejor es morir con honor.

La tensión de la obra es manejada inteligentemente por el incesante movimiento y despliegue físico del actor sobre el escenario, lo que hace un fuerte contrapunto con la quietud y parsimonia de sus captores. Buen recurso técnico.

La épica de Philotas es la de los valores universales, por los que vale el sacrificio. Gran obra y la pueden ver hasta el 19/01 en el Teatro Antonio Varas.