Este restorán ya debe tener más de 6 años en el barrio Manuel Montt y curiosamente no es muy conocido porque está en el sector tranquilo y ese es parte del encanto que me hace volver de vez en cuando.
Invite a cenar a un buen amigo y el Ummo es especialmente adecuado para conversar. Rico ambiente con eclécticos diseños y buen gusto, atentos mozos y una música deliciosa al volumen adecuado.
Aperitivos, Pisco Sour y Kir Royale para mí, mientras revisábamos una interesante carta con una gran diversidad de platos interesantes. Entradas, tablas y buenos tragos, además de una selecta carta de vinos.
Me encanta la cocina de autor y este lugar es un acierto en este tópico. Cada plato es una fusión de distintos origenes, como el cordero ummo, un lomo de cordero montado en una pastelera de choclos con una salsa de pebre de apio, alcachofas y tomates cherries salteados. O esos Ravioles de Pato o el plato que yo elegí, unos Tortellini de jamón serrano, masitas rellenas con jamón serrano, mozarella y albahaca, acompañado de salsa natural de tomates. Delicioso!!!. Mi compañero eligió un Asado de Tira, un rico trozo de carne sobre un puré con verduras y hierbas, que olía increíble.
Para acompañar tan buenos platos, una botella de un ensamblaje de cabernet sauvignon y carmenere, Reserva Alto Vuelo del 2006, que combinó de maravillas.
Con tanta delicia, pudimos celebrar una larga charla acompañados de la excelente selección música lounge.
Ummo, siempre es un agrado regresar.
viernes, 25 de diciembre de 2009
Ummo : grato reencuentro
Etiquetas: barrio manuel montt, cocina de autor, lounge, ummo
martes, 13 de octubre de 2009
RAI : delicioso reencuentro
Hace casi un año que no visitaba este restorán de cocina de autor, una verdadera exquisitez en Santiasco.
Venciendo algunos juicios ampliamente fundados acerca de mi compañía habitual en estos disfrutes, me dejé llevar por mi capacidad de gozar una buena cena y me encontré con un lugar que mantiene su espíritu original, sencillo, acogedor y claramente orientado a ofrecer una experiencia singular y recordable.
Me recibió una chica que me reconoció antes que yo lo hiciera, ya que nos habíamos topado en otro lugar. Atenta y oportuna me dejó elegir a mis anchas los placeres de esta noche. Partí con un mojito a la RAI, que para todos los efectos fue un tradicional mojito "contaminado" virtuosamente con ají verde, una sorpresa deliciosa.
Mientras revisaba la carta, ya bastante madura en la prueba constante del mercado, pase de una corvina a la palta (corvina con salsa de palta con un salteado de papas a las finas hierbas) hasta un atún con costra de mostaza (ese exquisito atún de Isla de Pascua apanado a la mostaza con croquetas de risotto con salsa de maracuyá) para fijar mi atención en una pasta. Un raviol isleño, una pasta verdaderamente casera rellena de centolla y queso azul acompañada con una salsa de espárragos y tocino, una maravilla de aromas y sabor. Cabe destacar que la presentación es descomunal (un acierto del chef), un plato hermoso, de forma rectangular pero en la forma de una alfombra mágica que ondulada al viento dejaba un centro redondo de irregular profundidad para contener la delicia que comería. Un plato extasiante!!!
La música al volumen preciso en un lounge y house bien elegido, mientras elegía en la carta de vinos algo apropiado, a pesar que me gustaba la carta anterior de vinos, ésta no estaba mal y encontré un reserva de Botalcura El Delirio 2006, un ensamblaje de Syrah y Malbec que estaba preciso y delicioso para acompañar mi plato.
Tras el éxtasis de este increíble plato de pasta, pude aprovechar de revisar la carta del local, una delicada y acotada selección de carnes, pescados, pastas, ensaladas y algunas opciones de picar para dos, interesantes y excitantes. Me fui con los postres y elegí un mousse de pistachos y chocolate blanco, un plato cuadrado con un cuadrado excéntrico en donde estaba la exquisitez a servirse, con pistachos enteros de adorno en una sinfonía visual y de sabores deliciosa. La música de Thievery Corporation dió el marco perfecto para terminar el postre y beber un buen café negro para el cierre.
RAI sigue siendo una gran opción a la hora de la cena. Exquisito!!!
Etiquetas: botalcura, cena, cocina de autor, lounge, rai
domingo, 3 de agosto de 2008
Restopub Elfo : gran sorpresa
Tenía mucho hambre, tras un excelente concierto musical y necesitaba un lugar nuevo. Mis pasos me llevaron a Román Díaz con Providencia, tantas veces que he pasado por aquí y no había visto este lugar. Una linda casona del barrio antiguo de providencia que ahora era sede de este restobar que me traería más de una sorpresa.
En primer lugar debo destacar que posee un ambiente lounge en la entrada con buena música electrónica, cercado por una barra de bar bien nutrida. Como mi objetivo era la cena, tras revisar la carta, encontré un deleite narrativo de platos de autoría, fuera de lo típico, así es que prometía.
Enfilé mis pasos hacia un salón más al fondo del lugar y, nueva sorpresa, música de los 80's y 90's a un volumen adecuado, una iluminación incidental bien lograda y algunas pinturas de buen gusto. Claramente era hora de ordenar algo de comer.
La pura tentación me hizo pedir un salmón con alcaparras y salsa ácida acompañado de unas papas con queso, crema y nueces. La verdad es que llegó un plato hermoso, con tres triángulos de salmón, sobre un nido de verduras salteadas finamente trozadas y en un océano de salsa levemente ácida y polvo verde de verduras condimentosas. Exquisito!!
La carta de vinos, abundante pero un poco débil en atrevimientos, afortunadamente logré maridar mi plato con un delicioso y delgado carmenere.
Para el postre, nueva sorpresa, un bavarois de frambuesa con higos al oporto y unos exquisitos gajos de naranjas con salsa miel. Delicado y sabrosísimo.
Solo pude cerrar con un café, aunque esto es deleznable, no tenían café en granos!!!!!. También fue una sorpresa, después de todo.
Elfo, tienes futuro, hay que corregir pocas cosas y serán punto seguro de disfrute.
Etiquetas: cocina de autor, elfo, lounge, Providencia Jazz, restopub
jueves, 10 de abril de 2008
Restobar Mal Hábito : buenos y malos hábitos
En mi permanente búsqueda de nuevos sitios disfrutables, me topé con este singular lugar. Ubicado en las afueras de la estación Manuel Montt del Metro, un edificio de tres pisos de especial esbeltez, por no decir que el ancho es mínimo, aunque la altura respetable.
Bien ambientado como lounge, un primer piso con comedor y bar para disfrutar una cena o almuerzo, un segundo piso estupendo pues añade más privacidad a las ventajas del anterior piso, siempre pequeño pero acogedor. Sin embargo, lo que más luce de este lugar es su terraza en el tercer piso.
Cada sector unido por una selección musical delicada, lounge, indie y electropop, que suena por parlantes estratégicamente ubicados. Un volumen adecuado y una continuidad bien lograda.
Demoran mucho en atender, un mal hábito,aunque la belleza de la chica facilita la aceptación del mal servicio. Pido un sandwich gourmet, barros luco de pollo marinado relleno de guacamole, pero la fugazza no existe, por lo que termino pidiendo una Pizza Marina. Una pieza deliciosa de masa bien lograda, con queso parmesano, camarones, calamares en anillos y trozos de palta más buenos condimentos. la espera fue soportable ya que me permitió resolver una personal tarea de diseño.
El trago oportuno y abundante, para atender la ingesta desafiante de la enorme pizza. En fin, pude cenar, trabajar (un poquito) y divertirme con los personajes que llegaron a este nuevo local (people watching).
Examinando la carta, se puede notar buen gusto en la selección. Entradas cautivantes, selecciones para naturistas, platos contundentes para hambrientos, sandwiches gourmet para uno, sandwiches tradicionales para otros, tablas y una enorme oferta de cocktails.
Mal Hábito, puedes convertirte en lo mismo si no mejoras el servicio.
Un local novedoso y con gran futuro, aunque para mi haya estado deficiente el servicio. Finalmente, es solo cuento de rodaje.
Etiquetas: cena, cocktail, lounge, mal hábito
domingo, 23 de marzo de 2008
Scena : lounge y algo más
Cenar un jueves cualquiera, requiere un buen lugar y Scena era un sito que quería visitar. Avenida Italia con Bilbao, galpones de antigua fábrica o que se yo, se ve oscuro pero invita. En la entrada sillones y mesas como un buen lounge, la música perfecta, hay dedicación en seducir al recién llegado. Nueve mesas ocupadas con parejas y otros dedicados a hacer un espacio disfrutable en su término de jornada. La iluminacion muy adecuada para construir un ambiente acogedor. Buenos olores y grandiosos detalles para disfrutar.
Pido una corvina con puré de habas y confite de tomates secos y frescos. Un filete de corvina al horno delicioso, sobre un puré de habas, con tomates asados y pesto de albahaca y piñones. Fantástico plato. La carta abundante de deleites pero pedí la carta de vinos para ver la combinación que faltaba. Un Montes Limited Selection 2007, Pinot Noir de Casablanca fue la compañía perfecta para este delicioso plato.
El escenario está vacío pues solo los días viernes y sábado hay show. El buen dato es que todos los viernes hay jazz y los sábados ricas baladas. Entendí que el lugar tiene más cuento que contar.
El plato tiene una presentación impecable, la rúcula, ciché de los chefs de estos días, infaltable. Hay aromas de orégano y pimienta, sabores a flor de piel, la condimentación precisa, muy rico.
Tras ese delicioso plato, me entusiasmé con un postre, un pie de maracuyá y limón con frutillas sobre un crocante de almendras. Verdaderamente exquisito. Los arándanos y la menta de adorno fueron insustituibles, solo frenaron cuando saboreé el café express que pondría término a esta fantástica cena.
Scena, un gran sitio en Santiasco