Nunca he hecho manifiesto filetero de mis visitas a los viejos, pero se merecen una crónica por la delicia que me brindan en los almuerzos. Mis viejos son también los viejos de seis hermanos y son increiblemente disfrutadores y eso los coloca al comienzo de mi lista de influencias.
Un día gris de nubes amenazadoras, de lluvia intermitente y a veces muy potente, pero eso no amilana la capacidad de gozar la vida y mucho menos de desperdiciar un domingo.
Tras una mañana llena de trámites inconclusos, decidí que lo mejor era ir a ver mis viejitos. Nada mejor, preparamos un almuerzo increible. Partimos con un aperitivo con vaina (gran trago) y empanaditas de cóctel (pino o queso). Gran disfrute, a lo que siguió una bacanal de locos de Puerto Montt en un nido de lechugas, delicioso!!!. Terminado el éxtasis de la entrada, siguió un plato descomunal de arroz (el maravilloso arroz que hace mi vieja y con opción de fettuccinis) con una carne a la cacerola fantástica. Una ensalada deliciosa de apio y palta y mayonesa con ajo.
Me encanta almorzar con mis viejos, es rico y una aventura de sabores que me cuesta compilar.
Gran domingo, satisfecho al máximo!!!
domingo, 6 de septiembre de 2009
Almuerzo familar : non stop
domingo, 26 de agosto de 2007
Domingo familiar
Varias semanas han pasado desde que vimos a los viejos, así es que este domingo, tocaba visita. Mis viejos no se manejan con horarios, por lo que pude dormir más de la cuenta y partir después de las 15 a almorzar en su casa.
No será el mejor restorán, pero el pastel de papas es maravilloso, sobretodo después de una rica entrada de choritos y cebollines. Un buen acompañamiento de vinos (siempre les llevo algo para que prueben filetillos tintos), dio comparsa a una animada reunión familiar que se extendió hasta pasadas las 20 horas.
Aprovechamos con mi hermano de subvertirlos un poco mostrándoles las linduras el sistema con una buena película de Michael Moore, Sick-O, acerca del sistema de salud norteamericano (¿nos habrán copiado?). Nunca es tarde para que los viejos vean la luz.
Retornando en el metro, conversábamos con mi hermano, que diablos se podrá hacer para que más gente sea consciente de la perversidad del sistema en que vivimos. Y después de ser conscientes qué?
Quedamos con tarea.
Etiquetas: familia, pastel de papas, vinos