Cenar algo rico y en un sitio nuevo es una tentación que pocas veces resisto y esa noche quería cocina mexicana, por lo que mis pasos fueron directo al barrio Condell en donde hace pocos meses vi nacer este bar restorán.
Si bien se presenta como bar, en realidad es un buen lugar para comer. Una casa de dos pisos que antes ocupó la interesante cocina de autor del restorán Suquet (duró muy poco, no?), fue delicadamente ambientada para dar vida a este nuevo lugar.
En la entrada un bonito juego de aguas, en las paredes murales, dibujos en papel de envolver y muchos soles de greda y madera. Rápida atención y ya tenía mi aperitivo, un Sunrise (tequila, naranja y granadina) acompañando un pote de guacamole y nachos. Sobre la mesa, papel de envolver y un conjunto de lápices de cera, para rayar a gusto.
La carta con muchas variedades de tequila, cocktails, sangrías y cervezas. Entradas desde guacamole, pasando por ceviche, ensaladas, tacos, platos fuertes, enchiladas, fajitas y un gran etcétera. Nada de Tex-mex, comida mexicana de verdad.
La cocina al fondo tras una vidriada vitrina, la música llena de baladas y artistas mexicanos y otros no tanto (Beto Cuevas). Pedí unos tacos del pastor (carne marinada con mucho picante y piña) y unos tacos bistequeso (carne asada con queso y pimiento). Potentes platos que merecían un rico vino y la carta de vinos traía una sorpresa, un syrah Tuniche 2007 del valle de Cachapoal, exquisito!!!.
Cené al calor del ají y la música hasta la hora del postre, un pastel de elote (maiz) con coulis de fresa, delicioso. Fue necesario un buen café negro para cerrar esta potente cena.
Qué rica es la comida mexicana!!!
domingo, 22 de noviembre de 2009
Bar Panchito : un acierto mexicano
Etiquetas: bar panchito, barrio condell, comida mexicana, suquet, syrah
viernes, 30 de octubre de 2009
Bon Restaurant : nueva opción
Este lugar escondido en un bonito pasaje cerca de Condell, estaba en mi lista desde hace varios meses, sin embargo, no había podido dar con la ocasión propicia para ir.
Con una arquitectura de loft se palpa de inmediato el espíritu moderno y de buen gusto. Hay una galería de pinturas de gran colorido adornando las paredes, unas extraordinarias lámparas de buen diseño, una distribución cómoda y espaciosa con buenos muebles y una música ambiental deliciosa y al volumen que agrada cuando uno quiere disfrutar una buena conversación.
Ya con los detalles de minimalismo descritos, estábamos muy entusiasmados y la atenta chica que nos trajo la carta completo la buena primera impresión. La carta pequeña pero con suficiente variedad, ensaladas, platos de corte gourmet, postres, tablas, sandwiches, en fin para todos los gustos. Además una carta de tragos largos y selección de vinos muy seductora.
Como ya era bastante tarde, decidimos por una tablas y unos tragos. Los tragos de gran tamaño y precisa confección, pero la mala noticia viene cuando la linda chica viene a decirnos que el chef se fué!!!!!. Cocina cerrada y no pasaba de las 23:15 horas. Esto si que es freak!!!. Debo destacar que la moza se preocupó de regalarnos una porción de pollo al pilpil muy bueno y algunos granos secos para acompañar los tragos, como disculpa por el percance.
Perdonando esta situación hasta que no pueda probar la comida, dejo pendiente la evaluación del lugar. estuvo rico y solo nos obligó, tras beber nuestros tragos, a trasladarnos al siguiente lugar para comer rico.
Etiquetas: barrio condell, restobar bon