Mostrando entradas con la etiqueta Jean Luc Ponty. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jean Luc Ponty. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de octubre de 2008

Jean Luc Ponty : la certeza de un buen filete

Un Teatro Caupolicán muy lleno en un día lunes 13 es una muestra eficaz de un buen espectáculo, no creen?. El invitado, Jean Luc Ponty & His Band.

A la hora acordada más la media hora de holgura chilena, se hace presente la banda, Jean Luc Ponty a la cabeza con su clásico violín eléctrico y su tenida de riguroso luto, en los teclados un William Lecomte sólido, en los bajos el camerunés Guy Nsangué Akwa y la sorpresa de la noche, el batero Damien Schmitt que sacó alaridos y aplausos por doquier por su maestría. Por cierto, todos con el riguroso traje negro, al estilo frugal de Ponty.

Temas clásicos y nuevas versiones con las que Ponty muestra su vigencia a pesar de los más de 30 años de oficio.

Un espectáculo filete que me regalé para celebrar mi cumpleaños.

jueves, 29 de noviembre de 2007

The Rite of the Strings

Una noche de música en vivo y ejecutada por verdaderos maestros es un placer que no me gusta perder.

Jean Luc Ponty, Al Di Meola y Stanley Clarke juntos en el mismo escenario entregando su arte y simpatía a un Teatro Caupolicán bastante lleno. Un espectáculo que bien merecía el Palco que elegí y un escenario extremadamente austero. Estaba claro, que lo importante eran los músicos.

Con 15 minutos de retraso, bastante pifiado, partió rapidamente la música, los tres con una sencillez y humildad propia de los maestros, repasaron temas del jazz moderno y piezas notables de Ponty. Haciendo gala de sus extraordinarias ejecuciones, respetuosamente se pasaban el turno de instrumento principal y completaban a trio.

Seguidamente, Jean Luc Ponty tuvo todo el escenario para él, retirándose en ovación para dar paso al alegre y simpático Clarke, quien toca el contrabajo como si fuera una guitarra, al punto que se atrevió a tocar algunos acordes de rock, virtuoso y con poderosas manos. Dedicó un hermoso tema a su suegro, Antonio Prieto presente en la sala, lo que le valió un gran aplauso. Luego, dejó a Di Meola y su increíble guitarra. Realmente un guitarrista de lujo. Tras un par de temas deliciosos, volvieron a salir todos para un remate excepcional. Una breve retirada ya que nadie se movió de sus asientos sin parar de aplaudir y un bis con un gran tema, cerró más de dos horas de un espectáculo extraordinario.

Maestros!!!!!!