Llegamos con la expectativa de conversar, pero esto fue puro comer!!!. En los comienzos, una pichanga para compartir, el pernil delicioso, las cebollas en escabeche imprescindibles, el queso, las aceitunas (tardías) y los cortes de ají, fueron la delicia. Obligadamente, un varietal (en fin!!) de Concha y Toro, un "exportación" (que hace aquí?). En todo caso, el vino es lo más apropiado para lo que venía.
Django, es un gran sitio, me gusta su comida, me gusta su onda arrabalera, desprejuiciada y sobretodo su arraigo chileno. Estuvo exquisito, incluidos los bajativos atómicos.
(todavía me pregunto como mi higado resiste).
Recomendable para sistemas digestivos muy desarrollados. Filetón grasoso.