Mostrando entradas con la etiqueta comida arabe. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comida arabe. Mostrar todas las entradas

lunes, 24 de agosto de 2009

Rincón Árabe : delicias en Ñuñoa

En esos recorridos de mis adorados krretrekkings me topo con lugares insospechados y este día, paseando por Ñuñoa, encontré un lugar muy especial. Se trata de un restorán y dulcería árabe, de corte familiar, en una casona de barrio y atendiendo en horarios desusados.

El Rincón Árabe, es un bonito lugar de asistencia marcadamente familiar, ni siquiera expende vinos, solo jugos naturales, pero tiene una contundente oferta de platos árabes tradicionales y esos sabores que se agradecen.

Venía de un amplio recorrido por museos de Santiasco y por supuesto con un hambre descomunal. Apenas llegué, me encontré con unos calientes pan pita y unas salsas de untar que incluían un delicioso hummus, mi delirio. Qué rico!!!

Pedí un surtido de rellenos ( un buen truco para probar la virtuosidad del cocinero) y llegó un plato potente, con rellenitos de papa, ají, zapallo italiano, repollo y por supuesto hojas de parra. No pude resistir la tentación de pedir una ración extra de hummus y fui gratificado con un plato descomunal que fui incapaz de comer.

En fin, este lugar es formidablemente familiar, sencillo y muy rico.

viernes, 26 de junio de 2009

Antojo de Gauguin : delicioso retorno

Hace ya bastantes meses que no volvía a este restaurant ubicado en el Patio Bellavista. Han pasado hartos años desde que un amigo me confidenció que iba a instalar un restaurant árabe en Pío Nono 69. Debo haber sido uno de los primeros clientes de esa casona antigua regentada por su mujer palestina, la flamante chef y alma del lugar. Con el advenimiento del ahora Patio Bellavista hace unos pocos años, el restaurant quedó incluido en este interesante boulevard turístico (por cierto, hace muy poco volvió a crecer y hay muchos más lugares entretenidos en este patio).

Está muy bonito el lugar, con agradables pinturas en las paredes y la atenta atención de unas chicas. Lo mejor, sin duda alguna, la comida.

Para partir unas deliciosas vainas, muy bien preparadas, acompañando pan pita y hummus. Mmmmhhh, serotonina a la vena. Exquisito. Después una tabla mixta para compartir, una combinación que conozco muy bien de rellenitos árabes fantásticos. Agregamos una botella de Syrah de Viu Manent 2008 que nos sorprendió maravillosamente. No había probado esta cepa del 2008, estuvo de miedo. El placer no habría sido completo si no hubiesemos pedido otra porción de hummus. Soy adicto!

Tras esos manjares árabes, fue obvia la decisión de pedir unos pastelitos y unos ricos cafés turcos. Que gran cierre!!!